Eclesiastés 4:8
Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se hartan de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
Acerca de Eclesiastés 4:8
Eclesiastés 4:8 es un versículo de Eclesiastés, parte de la literatura sapiencial del Antiguo Testamento. Este pasaje ha sido atesorado por los creyentes por su profundidad espiritual y su relevancia perdurable para la vida diaria.
Cómo aplicar Eclesiastés 4:8
Medita en Eclesiastés 4:8 leyéndolo en voz alta cada mañana de esta semana. Pregúntate cómo su mensaje de las Escrituras se aplica a un desafío que estás enfrentando ahora. Escribe un paso concreto que darás hoy en respuesta a su verdad, y vuelve a ese compromiso al final de la semana.
- Autor:
- Equipo editorial de The Lord Will
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