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Vencer la Preocupación y la Ansiedad

Jesús llama a sus discípulos a no afanarse por las necesidades de la vida, señalando a las aves del cielo y los lirios del campo como prueba del cuidado atento de Dios: "Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan... y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?" (Mateo 6:25-34). La preocupación es la tentación de controlar lo que solo Dios puede controlar, y la Biblia ofrece el camino de la paz como alternativa. El Señor subraya la inutilidad del afán: "¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?" (Mateo 6:27). La preocupación no cambia nada, sino el estado de nuestro corazón; nos roba el gozo del presente sin asegurar el futuro. Mas Dios conoce nuestras necesidades antes de que las pidamos (Mateo 6:32), y nos invita a buscar primeramente su reino y su justicia, y todo lo demás nos será añadido. La Escritura no se limita a prohibir la preocupación; ofrece una alternativa concreta. Filipenses 4:6-7 enseña: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús." Pedro añade: "Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros" (1 Pedro 5:7). La oración, la gratitud y la confianza en la soberanía de Dios son las armas bíblicas contra la ansiedad.

Versículo principal

Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

Versículos bíblicos sobre Vencer la Preocupación y la Ansiedad

6 pasajes bíblicos sobre este tema

Salmos 27:1

Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

1 Juan 4:18

En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor.

1 Pedro 3:15

Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:

2 Timoteo 1:7

Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.

Eclesiastés 12:13

El fin de todo el discurso oído es este: Teme á Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

Ezequiel 2:6

Y tú, hijo del hombre, no temas de ellos, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinas, y tú moras con escorpiones: no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde.

Preguntas frecuentes

¿Por qué prohíbe Jesús la preocupación?
Mateo 6:27 señala su inutilidad: "¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?" La preocupación no cambia nada, sino el estado de nuestro corazón; nos roba el gozo del presente sin asegurar el futuro. Dios conoce nuestras necesidades antes de que las pidamos (v. 32).
¿Cómo vence el creyente la ansiedad?
1 Pedro 5:7 dice: "Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros." La oración específica (presentar cada preocupación a Dios), la gratitud, la meditación en las promesas de Dios y la confianza en su soberanía sobre cada situación son las herramientas bíblicas contra la ansiedad.
¿Es la preocupación un pecado?
La preocupación suele revelar falta de confianza en la providencia de Dios, y Jesús manda a sus discípulos abandonarla. Pero Dios acoge con compasión al corazón turbado; en vez de condenar, la Escritura invita a llevar cada afán al Señor para recibir su paz que sobrepasa todo entendimiento.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de vencer la preocupación y la ansiedad.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica