La vocación en la Biblia
La vocación, del latín "llamado", es la idea bíblica de que Dios llama a su pueblo no solo a la salvación, sino también a un trabajo significativo y a un modo de vida que lo honre. Lejos de tratar el trabajo ordinario como algo carente de espiritualidad, la Escritura enseña que toda labor honesta puede hacerse como servicio a Dios. La visión bíblica de la vocación comienza con la verdad de que Dios mismo capacita a las personas para sus tareas. Cuando había de construirse el tabernáculo, el Señor dijo de Bezaleel: "Lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte" (Éxodo 31:3). Aun la habilidad artesanal es un don de Dios, dado para sus propósitos. El trabajo diario del cristiano ha de encomendarse a Dios en oración y dependencia. "Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados" (Proverbios 16:3). Esto invita al creyente a confiar a Dios sus labores, ambiciones y decisiones, esperando que él dirija y bendiga lo que se le ofrece. Pablo nos recuerda que la vocación incluye el lugar ordinario en que Dios nos ha puesto: "Cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias" (1 Corintios 7:17). El fundamento más profundo de la vocación es que los creyentes son hechura de Dios mismo. "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Efesios 2:10). Nuestro llamado no es fruto del azar; Dios ha preparado buenas obras para que las hagamos. Esto dignifica la tarea más humilde y da propósito a todo esfuerzo fiel. Por último, la Escritura establece la actitud del corazón para toda vocación: "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres" (Colosenses 3:23). El trabajo se vuelve adoración cuando se hace para la gloria de Dios y no para el aplauso humano. Pablo también encomienda una vida tranquila, diligente y digna: "que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos" (1 Tesalonicenses 4:11). La vocación, pues, es la invitación del creyente a glorificar a Dios mediante el trabajo fiel que él le ha dado en el lugar al que lo ha llamado.
Versículo principal
“Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio,”
Versículos bíblicos sobre La vocación
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Éxodo 31:3
“Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio,”
Proverbios 16:3
“Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.”
1 Corintios 7:17
“Empero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó á cada uno, así ande: y así enseño en todas las iglesias.”
Efesios 2:10
“Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.”
Colosenses 3:23
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;”
1 Tesalonicenses 4:11
“Y que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado;”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre la vocación y el trabajo?
¿Cómo puedo hallar el llamado de Dios para mi trabajo?
¿Tiene el trabajo ordinario un sentido espiritual?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la vocación.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica