El don espiritual de la enseñanza
El don espiritual de enseñanza es la capacidad otorgada por el Espíritu Santo para explicar, interpretar y aplicar la Palabra de Dios de modo que otros la comprendan y sean transformados (Romanos 12:7). Los maestros así dotados son dones que Cristo hace a su Iglesia para su edificación, su corrección y el crecimiento de todo el cuerpo. Pablo enumera el don de enseñanza entre los dones de la gracia en Romanos 12:7, y de nuevo en 1 Corintios 12:28, donde sitúa a los maestros entre los ministerios que Dios ha establecido en la Iglesia. Quien posee este don no se contenta con transmitir información: ilumina la Escritura, relaciona la verdad con la vida concreta y equipa a los creyentes para pensar bíblicamente. Conviene distinguir este don de la enseñanza ordinaria a la que todos son llamados: los padres hacia sus hijos, los creyentes maduros hacia los nuevos convertidos. El don espiritual de enseñanza es una aptitud extraordinaria del Espíritu, que confiere un discernimiento particular de la Escritura, una claridad de expresión y la capacidad de transformar la comprensión del oyente hasta producir en él un verdadero crecimiento. Un don así no se ejerce sin esfuerzo: se desarrolla por el estudio diligente de la Palabra, pues Pablo exhorta a «procurar con diligencia presentarse a Dios aprobado, como obrero que usa bien la palabra de verdad» (2 Timoteo 2:15). La oración, la humildad de aprender de otros maestros y la práctica fiel de la enseñanza, en las grandes asambleas como en los pequeños círculos, afirman este don para el bien de la Iglesia.
Versículo principal
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”
Versículos bíblicos sobre El don espiritual de la enseñanza
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Santiago 1:17
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”
Efesios 2:8
“Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:”
Mateo 28:20
“Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Romanos 6:23
“Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Tito 2:12
“Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,”
Deuteronomio 16:19
“No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.”
Preguntas frecuentes
¿En qué se distingue el don de enseñanza de la enseñanza ordinaria?
¿Cómo se desarrolla el don de enseñanza?
¿Qué responsabilidad acompaña al don de enseñanza?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de el don espiritual de la enseñanza.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica