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La enseñanza de la Palabra de Dios

La enseñanza es uno de los ministerios centrales de la Iglesia y refleja el mandato que Jesús dio a sus discípulos: «enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado» (Mateo 28:20). Mediante la enseñanza fiel de la Palabra, el pueblo de Dios crece en conocimiento, sabiduría y madurez espiritual. Desde sus primeros días, la Iglesia primitiva «perseveraba en la doctrina de los apóstoles» (Hechos 2:42), haciendo de la doctrina uno de los pilares fundamentales de la comunidad cristiana, junto con la comunión unos con otros, el partimiento del pan y las oraciones. La enseñanza no es, por tanto, una actividad accesoria, sino alimento indispensable para la vida del alma. Pablo recuerda que Cristo resucitado dio a su Iglesia «unos, apóstoles; otros, profetas; otros, evangelistas; otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio» (Efesios 4:11-12). La enseñanza sana, fiel y ordenada obra así como medicina preventiva contra el error y como alimento que fortalece al creyente. Toda la Escritura «es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra» (2 Timoteo 3:16-17). La gracia de Dios misma nos enseña a vivir sobria, justa y piadosamente en este siglo (Tito 2:12). Donde la Palabra se enseña con fidelidad, la Iglesia se afirma, discierne lo verdadero de lo falso y da fruto duradero para la gloria de Dios.

Versículo principal

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Versículos bíblicos sobre La enseñanza de la Palabra de Dios

6 pasajes bíblicos sobre este tema

Mateo 28:20

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Tito 2:12

Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,

2 Crónicas 15:3

Muchos días ha estado Israel sin verdadero Dios y sin sacerdote, y sin enseñador y sin ley:

Hechos 5:25

Pero viniendo uno, dióles esta noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo.

Hechos 15:35

Y Pablo y Bernabé se estaban en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.

Hechos 18:11

Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante la enseñanza en la Iglesia?
2 Timoteo 3:16-17 declara: «Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.» La enseñanza equipa al pueblo de Dios para vivir y servir.
¿Quiénes son los maestros en el Nuevo Testamento?
Efesios 4:11 menciona a los maestros entre los ministerios que Cristo dio a su Iglesia. Santiago 3:1 advierte: «Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.» La enseñanza es a la vez privilegio y responsabilidad solemne.
¿Cuál es la fuente de toda enseñanza cristiana?
La fuente de toda enseñanza fiel es la Escritura misma, inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). El maestro no transmite sus propias opiniones, sino que usa bien la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15). Cristo, el Maestro por excelencia, sigue siendo el modelo de todo maestro, y el Espíritu Santo guía al creyente a toda verdad (Juan 16:13).

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la enseñanza de la palabra de dios.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica