La entrega a Dios en la Biblia
La entrega está en el corazón del verdadero discipulado cristiano. Lejos de ser resignación pasiva, la entrega bíblica es el rendimiento activo y diario de nuestra voluntad, nuestros deseos y nuestra propia vida a Dios. Comienza con la confianza: "Encomienda al Señor tu camino, y confía en él; y él hará" (Salmo 37:5). Entregarse es confiar nuestra senda a un Dios fiel, creyendo que Él hará lo que nosotros no podemos. La sabiduría de Proverbios lo enmarca como una relación del corazón, donde Dios dice: "Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos" (Proverbios 23:26). La entrega no es mera conformidad externa, sino el ofrecimiento de nuestro ser más íntimo. Jesús hizo de la entrega el precio de seguirlo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" (Mateo 16:24). La negación de uno mismo y el llevar la cruz son la postura diaria del discípulo. Pablo desarrolla ricamente este tema, exhortando a los creyentes a "presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia" (Romanos 6:13). La vida entregada es aquella cuyas facultades y miembros se ponen por completo a disposición de Dios. La cumbre de esta enseñanza es la gran súplica de Romanos 12:1: "Os ruego, pues, hermanos, por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional". La entrega es adoración en acción. Pablo testifica de su realidad más profunda en su propia vida: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí" (Gálatas 2:20). La verdadera entrega, entonces, no conduce a la pérdida, sino a la plenitud de una vida animada por Cristo mismo, un intercambio diario de nuestras pequeñas ambiciones por sus abundantes propósitos.
Versículo principal
“Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.”
Versículos bíblicos sobre La entrega a Dios
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Salmos 37:5
“Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.”
Proverbios 23:26
“Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.”
Mateo 16:24
“Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”
Romanos 6:13
“Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumentos de iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros á Dios por instrumentos de justicia.”
Romanos 12:1
“ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.”
Gálatas 2:20
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.”
Preguntas frecuentes
¿Qué significa entregarse a Dios?
¿Cómo se relaciona la entrega con seguir a Jesús?
¿Significa la entrega perderse a uno mismo?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la entrega a dios.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica