Lo que la Biblia dice sobre los gastos
La manera en que gastamos el dinero revela lo que atesoramos, y la Escritura habla con notable sentido práctico acerca del uso sabio y fiel de nuestros recursos. La Biblia no condena el dinero en sí ni elogia la prodigalidad descuidada; más bien llama a los creyentes a la prudencia, al contentamiento y a un corazón anclado en Dios y no en las posesiones. Proverbios 21:20 contrasta al sabio y al necio en su gastar: «Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato todo lo disipa». La sabiduría ahorra y administra, mientras que la necedad lo consume todo de inmediato. Proverbios 22:7 añade una sobria advertencia sobre la deuda, observando que «el que toma prestado es siervo del que presta», previniéndonos contra un gasto que nos esclaviza a la obligación. La Escritura también expone la vanidad del gasto movido por la codicia. Eclesiastés 5:10 declara: «El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad». El dinero nunca llena el hambre del corazón. Jesús lleva el asunto a su raíz en Mateo 6:19, advirtiendo: «No os hagáis tesoros en la tierra», y luego en Mateo 6:21 revela el porqué: «Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón». Nuestro gasto traza la dirección de nuestros afectos. El gasto sabio requiere, pues, planificar y contar el costo, como Jesús ilustra en Lucas 14:28, donde el que edifica se sienta primero a calcular si tiene lo necesario para acabar la torre. El peligro más profundo no es tener dinero, sino amarlo. 1 Timoteo 6:10 advierte que «raíz de todos los males es el amor al dinero», que lleva a algunos a extraviarse de la fe. El remedio es el contentamiento fundado en la fidelidad de Dios. Hebreos 13:5 manda: «Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré». El gasto fiel brota de confiar en el Dios que provee, lo cual nos libera para ser generosos, prudentes y no esclavos de lo que compramos.
Versículo principal
“Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato lo disipará.”
Versículos bíblicos sobre los gastos
8 pasajes bíblicos sobre este tema
Proverbios 21:20
“Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato lo disipará.”
Proverbios 22:7
“El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.”
Eclesiastés 5:10
“El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.”
Mateo 6:19
“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan;”
Mateo 6:21
“Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.”
Lucas 14:28
“Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?”
1 Timoteo 6:10
“Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”
Hebreos 13:5
“Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre cómo gastamos el dinero?
¿Es malo gastar dinero según la Biblia?
¿Qué dice la Biblia sobre la deuda y los gastos?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de los gastos.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica