Salomón en la Biblia
Salomón, hijo de David y Betsabé, fue el tercer rey de Israel y es recordado ante todo por su extraordinaria sabiduría dada por Dios. Cuando Dios se le apareció en sueños y le ofreció lo que deseara, Salomón no pidió riquezas ni larga vida, sino discernimiento para gobernar, orando: «Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo» (1KI.3.9). Esta petición humilde agradó al Señor, quien respondió: «He aquí, te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro semejante» (1KI.3.12). El don de Dios a Salomón fue inmenso: «Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar» (1KI.4.29). Su reinado trajo una edad de oro a Israel, marcada por la paz, la prosperidad y la construcción del magnífico Templo en Jerusalén. Tan renombrada era su sabiduría y riqueza que «el rey Salomón excedió a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría» (1KI.10.23), y ciertamente «el rey Salomón superó a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría» (2CH.9.22). Gobernantes de tierras lejanas, entre ellos la reina de Sabá, viajaron para oírle. Su oración en la dedicación del Templo expresó el deseo de su corazón: «Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo» (2CH.1.10). No obstante, la vida de Salomón también encierra una solemne advertencia. A pesar de su sabiduría sin igual, «cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto para con el Señor su Dios» (1KI.11.4). Sus matrimonios con extranjeras lo arrastraron a la idolatría, dividiendo su devoción y, tras su muerte, su reino. La historia de Salomón nos recuerda que la sabiduría es un don que se debe guardar, que el conocimiento sin fidelidad de todo corazón no basta, y que el temor del Señor debe seguir siendo el fundamento de una vida bien vivida.
Versículo principal
“Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?”
Versículos bíblicos sobre Salomón
7 pasajes bíblicos sobre este tema
1 Reyes 3:9
“Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?”
1 Reyes 3:12
“He aquí lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.”
1 Reyes 4:29
“Y dió Dios á Salomón sabiduría, y prudencia muy grande, y anchura de corazón como la arena que está á la orilla del mar.”
1 Reyes 10:23
“Así excedía el rey Salomón á todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría.”
1 Reyes 11:4
“Y ya que Salomón era viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos; y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.”
2 Crónicas 1:10
“Dame ahora sabiduría y ciencia, para salir y entrar delante de este pueblo: porque ¿quién podrá juzgar este tu pueblo tan grande?”
2 Crónicas 9:22
“Y excedió el rey Salomón á todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría.”
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Salomón en la Biblia?
¿Qué pidió Salomón a Dios?
¿Qué podemos aprender de la vida de Salomón?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de salomón.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica