El sentarse en la Biblia
Aunque parece una postura común, el acto de sentarse lleva un sorprendente peso espiritual a lo largo de la Escritura. La Biblia usa la imagen de dónde y con quién se sienta una persona para describir la orientación del corazón. El primer salmo pronuncia bendición sobre quien rehúsa la compañía impía: «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado» (Salmo 1:1). Sentarse en cierta silla es tomar el lugar donde uno se establece, y los piadosos eligen no asentarse entre los escarnecedores. Sentarse es también la postura del discipulado atento. Cuando Jesús llegó a Betania, María «sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra» (Lucas 10:39), escogiendo la buena parte de un escuchar sin prisa por encima de la distracción afanosa. Sentarse a los pies del Maestro es aquietarse y recibir su enseñanza. Con un espíritu semejante de quietud, Dios llama a su pueblo: «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios» (Salmo 46:10), y promete que «el que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente» (Salmo 91:1): el descanso que se halla en su presencia protectora. Más gloriosamente, el sentarse describe la exaltación y el reinado de Cristo. Jehová dijo al Señor de David: «Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies» (Salmo 110:1), texto de coronación cumplido en el Jesús resucitado y entronizado. Asombrosamente, los creyentes participan de esta victoria sentada: Dios «juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús» (Efesios 2:6). Porque Cristo está sentado, Pablo exhorta: «Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios» (Colosenses 3:1). En conjunto, estos pasajes convierten una postura cotidiana en un retrato de la vida espiritual: rehusar la silla de los escarnecedores, sentarse en humilde atención ante el Señor, descansar en su presencia y regocijarse en que, en Cristo, ya estamos sentados en triunfo a la diestra de Dios.
Versículo principal
“BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;”
Versículos bíblicos sobre El sentarse
7 pasajes bíblicos sobre este tema
Salmos 1:1
“BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;”
Lucas 10:39
“Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra.”
Salmos 110:1
“Salmo de David. JEHOVÁ dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, en tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.”
Salmos 91:1
“EL que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.”
Efesios 2:6
“Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,”
Colosenses 3:1
“SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.”
Salmos 46:10
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre el sentarse?
¿Qué significa que Cristo está sentado a la diestra de Dios?
¿Cómo están sentados los creyentes con Cristo según la Biblia?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de el sentarse.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica