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Las señales y los prodigios en la Biblia

Las señales y los prodigios en la Biblia son los actos visibles y poderosos de Dios que autentican su mensaje y revelan su gloria. Nunca son mero espectáculo; a lo largo de la Escritura apuntan más allá de sí mismos hacia Aquel que los realiza, confirmando la verdad del evangelio y la identidad de Jesús como el Hijo de Dios. Juan hace explícito este propósito al cierre de su Evangelio: «Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo» (Juan 20:30-31). Los milagros son señales que dirigen la fe hacia Cristo. Jesús prometió que sus obras continuarían por medio de sus seguidores. «De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre» (Juan 14:12). Tras Pentecostés, esta promesa se desplegó visiblemente: «sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles» (Hechos 2:43), y «por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo» (Hechos 5:12). La iglesia primitiva dio testimonio no solo de palabra, sino con demostraciones del poder de Dios. Estas señales siempre estuvieron ligadas a la proclamación del evangelio y a la gloria del nombre de Jesús. Los creyentes oraron: «extendiendo tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús» (Hechos 4:30). El mismo Jesús predijo: «estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios» (Marcos 16:17). El foco siempre es el nombre y la autoridad de Cristo, nunca quien las realiza. Hebreos 2:4 ofrece el resumen teológico: Dios dio «testimonio con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad». Las señales y los prodigios confirman el mensaje de la salvación, pero siguen siendo el don soberano de Dios, dado conforme a su propósito. La Escritura nos invita, pues, a maravillarnos no solo de los prodigios en sí, sino del Dios que los obra y del evangelio que confirman.

Versículo principal

De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre.

Versículos bíblicos sobre Las señales y los prodigios

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Juan 14:12

De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre.

Hechos 2:43

Y toda persona tenía temor: y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

Marcos 16:17

Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

Hechos 4:30

Que extiendas tu mano á que sanidades, y milagros, y prodigios sean hechos por el nombre de tu santo Hijo Jesús.

Hebreos 2:4

Testificando juntamente con ellos Dios, con señales y milagros, y diversas maravillas, y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Hechos 5:12

Y por las manos de los apóstoles eran hechos muchos milagros y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

Juan 20:30

Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el propósito de las señales y los prodigios en la Biblia?
Las señales y los prodigios autentican el mensaje de Dios y apuntan a Cristo. Juan 20:31 dice que las señales se escribieron «para que creáis que Jesús es el Cristo», y Hebreos 2:4 dice que Dios dio testimonio de la salvación «con señales y prodigios». Su fin es confirmar el evangelio y revelar la gloria de Dios.
¿Prometió Jesús que los creyentes harían señales y prodigios?
Sí. En Juan 14:12 Jesús dijo: «El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también». Tras Pentecostés esto se cumplió, pues «muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles» (Hechos 2:43), y las señales se hacían «mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús» (Hechos 4:30).
¿Quién da las señales y los prodigios, y por qué?
Las señales y los prodigios son el don soberano de Dios. Hebreos 2:4 dice que Dios dio testimonio «con repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad». Se dan para confirmar el mensaje de la salvación y glorificar el nombre de Jesús (Marcos 16:17; Hechos 5:12), nunca para lucimiento humano.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de las señales y los prodigios.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica