El dominio propio en la vida cristiana
El dominio propio (enkrateia en griego) ocupa un lugar esencial en la vida cristiana, pues figura entre los frutos del Espíritu Santo enumerados en Gálatas 5:22-23. No es una simple fuerza de voluntad humana ni un estoicismo frío, sino la obra interior del Espíritu que habita en el creyente y le da gobernar sus impulsos, sus pasiones y sus deseos conforme a la voluntad de Dios. El apóstol Pedro lo coloca en una cadena de virtudes que han de añadirse a la fe: «al conocimiento, dominio propio» (2 Pedro 1:6). Lejos de ser un repliegue sobre sí mismo, el dominio propio protege al creyente de la destrucción que acarrea el desenfreno y lo dispone para un servicio eficaz. Pablo da un ejemplo notable en 1 Corintios 9:27: «golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre», como un atleta que se disciplina con miras a la carrera. La Biblia presenta así el dominio propio no como una privación triste, sino como la libertad de escoger lo mejor en lugar de lo meramente bueno. Se cultiva por la oración, la comunión con el Espíritu, la práctica de las disciplinas espirituales y la compañía de una comunidad que anima a la fidelidad. Es una gracia recibida, que crece a medida que el creyente se entrega cada día más a la dirección del Señor.
Versículo principal
“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.”
Versículos bíblicos sobre El dominio propio en la vida cristiana
6 pasajes bíblicos sobre este tema
1 Pedro 2:24
“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.”
1 Corintios 4:3
“Yo en muy poco tengo el ser juzgado de vosotros, ó de juicio humano; y ni aun yo me juzgo.”
Éxodo 32:13
“Acuérdate de Abraham, de Isaac, y de Israel, tus siervos, á los cuales has jurado por ti mismo, y dícholes: Yo multiplicaré vuestra simiente como las estrellas del cielo; y daré á vuestra simiente toda esta tierra que he dicho, y la tomarán por heredad para siempre.”
Juan 5:30
“No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre.”
Juan 17:5
“Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese.”
Filemón 1:19
“Yo Pablo lo escribí de mi mano, yo lo pagaré: por no decirte que aun á ti mismo te me debes demás.”
Preguntas frecuentes
¿Qué es el dominio propio según la Biblia?
¿Cómo desarrollar el dominio propio?
¿Es el dominio propio simplemente voluntad humana?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de el dominio propio en la vida cristiana.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica