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Roma en la Biblia

Roma ocupa un lugar inmenso en el mundo del Nuevo Testamento, tanto como la potencia imperial que gobernaba las tierras de la Escritura como una ciudad que el apóstol Pablo anhelaba alcanzar con el evangelio. En su carta a la iglesia de allí, Pablo saluda a "todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos" (ROM.1.7), mostrando que aun en el corazón del imperio había arraigado una comunidad de creyentes. Roma era la capital de un imperio que se extendía por todo el Mediterráneo, y sus caminos, su lengua y su relativa paz se convirtieron en instrumentos inesperados para la difusión del mensaje cristiano. El libro de los Hechos relata cómo Roma pasó de ser una meta lejana a un destino divino en el ministerio de Pablo. Después de mucho trabajo en Asia y Grecia, Pablo "se propuso en espíritu... ir a Jerusalén, diciendo: Después que haya estado allí, me será necesario ver también a Roma" (ACT.19.21). Esa resolución fue confirmada por el mismo Señor, que se puso junto a Pablo y le dijo: "Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma" (ACT.23.11). Lo que parecía un plan de viaje ordinario fue entretejido en el propósito soberano de Dios. Pablo llegó finalmente a Roma no como viajero libre, sino como prisionero. Los hermanos salieron a recibirlo por la Vía Apia, "y así llegamos a Roma" (ACT.28.14), y una vez allí "se le permitió a Pablo vivir aparte, con un soldado que le custodiase" (ACT.28.16). Aun bajo arresto domiciliario predicaba con denuedo el reino de Dios. Su esperanza había sido durante mucho tiempo ver a los creyentes y luego seguir viaje hacia España (ROM.15.24); y aunque sus circunstancias eran cadenas, el evangelio mismo no estaba preso. Roma fue también un lugar de fidelidad y de abandono. Escribiendo más tarde desde la prisión, Pablo elogia a Onesíforo, quien "cuando estuvo en Roma, me buscó solícitamente y me halló" (2TI.1.17). Para los creyentes de hoy, Roma recuerda que Dios hace avanzar sus propósitos por medio de imperios y de prisiones por igual, que ningún poder terrenal puede estorbar su Palabra y que el evangelio siempre estuvo destinado a alcanzar el centro mismo de la autoridad humana y más allá.

Versículo principal

A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia y paz tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

Versículos bíblicos sobre Roma

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Romanos 1:7

A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia y paz tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

Hechos 28:16

Y como llegamos á Roma, el centurión entregó los presos al prefecto de los ejércitos, mas á Pablo fué permitido estar por sí, con un soldado que le guardase.

Hechos 19:21

Y acabadas estas cosas, se propuso Pablo en espíritu partir á Jerusalem, después de andada Macedonia y Acaya, diciendo: Después que hubiere estado allá, me será menester ver también á Roma.

Hechos 23:11

Y la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Jerusalem, así es menester testifiques también en Roma.

Romanos 15:24

Cuando partiere para España, iré á vosotros; porque espero que pasando os veré, y que seré llevado de vosotros allá, si empero antes hubiere gozado de vosotros.

Hechos 28:14

Donde habiendo hallado hermanos, nos rogaron que quedásemos con ellos siete días; y luego vinimos á Roma;

2 Timoteo 1:17

Antes, estando él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló.

Preguntas frecuentes

¿Por qué era tan importante Roma para el apóstol Pablo?
Roma era la capital del imperio y un centro estratégico para el evangelio. Pablo se propuso ir allí (ACT.19.21), y el Señor lo confirmó diciéndole que debía testificar en Roma (ACT.23.11). También esperaba usarla como punto de partida para llegar a España (ROM.15.24).
¿Cómo llegó finalmente Pablo a Roma?
Pablo llegó a Roma como prisionero. Los creyentes salieron a recibirlo en el camino (ACT.28.14), y una vez allí se le permitió vivir aparte bajo custodia (ACT.28.16), predicando aún libremente el reino de Dios a pesar de sus cadenas.
¿Qué enseña Roma a los cristianos de hoy?
Roma muestra que Dios hace avanzar sus propósitos por medio de imperios e incluso de prisiones. Pablo escribió a los creyentes de allí como "amados de Dios, llamados a ser santos" (ROM.1.7), y amigos fieles como Onesíforo le sirvieron allí (2TI.1.17), recordándonos que el evangelio no puede ser encadenado.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de roma.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica