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Lo que la Biblia dice sobre la venganza

La venganza es el deseo de hacer daño a quienes nos han dañado, de ajustar cuentas según nuestras propias condiciones. Es uno de los impulsos más poderosos y corrosivos del corazón humano, y la Escritura lo confronta sin titubear. La palabra central de la Biblia sobre el tema llega por medio del apóstol Pablo: "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor" (Romanos 12:19). Esta declaración se remonta al Cántico de Moisés, donde Dios dice: "Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo su pie resbalará" (Deuteronomio 32:35). El juicio es prerrogativa de un Dios santo y omnisciente, no de los individuos heridos. La literatura sapiencial advierte contra la lógica misma de la venganza: "No digas: Como me hizo, así le haré; daré el pago al hombre según su obra" (Proverbios 24:29). Vengarse es permitir que la ofensa nos defina, atando nuestro futuro al mal que otro nos hizo. Salomón aconseja, en cambio, la confianza paciente: "No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará" (Proverbios 20:22). Jesús elevó la norma más allá de la simple contención. Llamó a sus seguidores no solo a abstenerse de la venganza, sino a amar: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen" (Mateo 5:44). Esta es la inversión más radical del instinto humano de cobrar el agravio. En lugar de tramar daño, el discípulo busca el bien de la misma persona que lo hirió, orando por ella delante de Dios. Pedro lo aplica directamente a las relaciones diarias: "No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición" (1 Pedro 3:9). Las raíces de esta ética están en lo profundo de la Ley: "No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová" (Levítico 19:18). Renunciar a la venganza no significa negar que hubo una injusticia real, ni suprime la labor legítima de los tribunales y las autoridades humanas. Significa negarse a llevar el veneno de la amargura y confiar la justicia final a Dios, el único que juzga con perfección. Al soltar nuestro derecho a la venganza, quedamos libres para perdonar, para bendecir y para vivir en la paz de Cristo.

Versículo principal

No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.

Versículos bíblicos sobre la venganza

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Romanos 12:19

No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.

Deuteronomio 32:35

Mía es la venganza y el pago, al tiempo que su pie vacilará; porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura.

Proverbios 24:29

No digas: Como me hizo, así le haré; daré el pago al hombre según su obra.

Mateo 5:44

Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

1 Pedro 3:9

No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia.

Proverbios 20:22

No digas, yo me vengaré; espera á Jehová, y él te salvará.

Levítico 19:18

No te vengarás, ni guardarás rencor á los hijos de tu pueblo: mas amarás á tu prójimo como á ti mismo: Yo Jehová.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre tomar venganza?
La Biblia prohíbe la venganza personal. "No os venguéis vosotros mismos... porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor" (Romanos 12:19; cf. Deuteronomio 32:35). Proverbios 24:29 advierte contra pagar a otros según lo que hicieron, exhortándonos a confiar la justicia a Dios.
¿Cómo puedo amar a un enemigo que me ha hecho daño?
Jesús manda: "Amad a vuestros enemigos... y orad por los que os persiguen" (Mateo 5:44). Amar a un enemigo comienza con la oración y con la negativa a devolver mal por mal (1 Pedro 3:9). No significa aprobar el mal, sino elegir buscar su bien y entregarlo, junto con nosotros, en las manos de Dios.
¿Renunciar a la venganza significa ignorar la justicia?
No. Renunciar a la venganza no niega que hubo una injusticia real, y la Escritura sostiene el papel de los tribunales y las autoridades. Significa rechazar la represalia personal y confiar en Dios, que juzga con perfección. "No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará" (Proverbios 20:22; Levítico 19:18).

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la venganza.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica