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Lo que la Biblia dice sobre la represalia

La represalia es el impulso de devolver daño por daño, de pagar con la misma moneda un insulto, una ofensa o una injusticia. La Biblia toma en serio este instinto y lo aborda de manera directa, llamando al pueblo de Dios a una forma radicalmente distinta de responder a quienes los hieren. El resumen más claro proviene del apóstol Pablo: "No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres" (Romanos 12:17). Lejos de ser un consejo de debilidad, es la negativa deliberada a dejar que el mal ajeno determine nuestra propia conducta. La razón más profunda para renunciar a la represalia es que la justicia pertenece en última instancia a Dios, y no a nosotros. Pablo escribe: "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor" (Romanos 12:19). Cuando tomamos represalias, nos apropiamos de un papel que la Escritura reserva al Juez justo. La literatura sapiencial aconseja la misma confianza paciente: "No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará" (Proverbios 20:22). Jesús llevó esta enseñanza aún más lejos en el Sermón del Monte. Frente a la antigua medida de "ojo por ojo", dijo: "No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra" (Mateo 5:39). El propósito no es la pasividad, sino romper el ciclo de la venganza mediante el amor que se entrega. Pedro repite el llamado: "No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición" (1 Pedro 3:9); y Pablo añade: "Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos" (1 Tesalonicenses 5:15). Esta ética está arraigada en el corazón mismo de la Ley. "No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová" (Levítico 19:18). Renunciar a la represalia no es ignorar el mal ni fingir que no ocurrió; es confiar el desenlace a Dios mientras se elige el camino más difícil y más santo de bendecir en lugar de cobrar venganza. Al hacerlo, el creyente refleja el carácter de Cristo, quien, siendo afrentado, no respondía con afrenta.

Versículo principal

No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.

Versículos bíblicos sobre la represalia

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Romanos 12:17

No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.

Romanos 12:19

No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.

Mateo 5:39

Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra;

1 Pedro 3:9

No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia.

Proverbios 20:22

No digas, yo me vengaré; espera á Jehová, y él te salvará.

1 Tesalonicenses 5:15

Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.

Levítico 19:18

No te vengarás, ni guardarás rencor á los hijos de tu pueblo: mas amarás á tu prójimo como á ti mismo: Yo Jehová.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre la represalia?
La Biblia manda al creyente no tomar represalias. "No paguéis a nadie mal por mal" (Romanos 12:17), y "No os venguéis vosotros mismos... sino dejad lugar a la ira de Dios" (Romanos 12:19). Jesús enseñó a volver la otra mejilla (Mateo 5:39), y Pedro nos exhorta a bendecir en lugar de devolver maldición por maldición (1 Pedro 3:9).
¿Por qué debo dejar la venganza a Dios?
Porque la justicia le pertenece a él. La Escritura declara: "Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor" (Romanos 12:19). Cuando tomamos represalias, asumimos un papel reservado al Juez justo. Proverbios 20:22 aconseja: "No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará", liberándonos para confiar en su justicia perfecta.
¿Negarse a tomar represalias significa aceptar la injusticia?
No. Volver la otra mejilla (Mateo 5:39) no es pasividad ni fingir que el mal no ocurrió. Es romper deliberadamente el ciclo de la venganza por medio del amor. Levítico 19:18 prohíbe tanto la venganza como el rencor, y manda amar al prójimo. El creyente confía el desenlace a Dios y responde al mal con el bien (1 Tesalonicenses 5:15).

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la represalia.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica