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La alabanza: el lenguaje del corazón agradecido

La alabanza es la expresión del corazón agradecido ante la grandeza, la bondad y las obras de Dios. Los Salmos son el gran libro de la alabanza en la Escritura, con tonos que van desde el susurro íntimo hasta el clamor exuberante de toda una asamblea. Isaías 12:2 proclama: «He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré.» El Salmo 28:7 declara: «en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.» La alabanza no es solamente un sentimiento; es un acto de la voluntad que reconoce quién es Dios y lo que ha hecho. Hebreos 13:15 la llama «fruto de labios que confiesan su nombre»: «Ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza.» El Salmo 150 concluye todo el Salterio con una explosión de alabanza que moviliza a toda la creación: «Todo lo que respira alabe a JAH.» La alabanza brota del conocimiento de Dios: le alabamos por lo que ES, su carácter, y por lo que ha HECHO, sus obras. El Salmo 150:1-2 nos invita a alabarle «en su santuario» y «por sus proezas». Las formas de la alabanza son múltiples: el canto (Efesios 5:19), la oración de acción de gracias (Filipenses 4:6), el testimonio público (Salmo 22:22), el silencio contemplativo (Salmo 46:10) y la obediencia práctica (1 Samuel 15:22). El creyente es llamado a alabar a Dios en todo tiempo, porque la alabanza es la respuesta natural del corazón tocado por su gracia.

Versículo principal

Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre.

Versículos bíblicos sobre La alabanza: el lenguaje del corazón agradecido

6 pasajes bíblicos sobre este tema

Hebreos 13:15

Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre.

Jeremías 17:14

Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.

Salmos 28:7

Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.

Salmos 42:5

¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.

Salmos 100:4

Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre.

Salmos 113:1

Aleluya. ALABAD, siervos de Jehová, alabad el nombre de Jehová.

Preguntas frecuentes

¿Por qué alabamos a Dios?
El Salmo 150:1-2 (RVR1960) dice: «Alabad a Dios en su santuario; alabadle en la magnificencia de su firmamento. Alabadle por sus proezas; alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.» Alabamos a Dios por lo que ES (su carácter) y por lo que ha HECHO (sus obras). La alabanza nace del conocimiento de Dios.
¿Cómo alabamos a Dios según la Biblia?
Las formas de la alabanza son múltiples: el canto (Efesios 5:19), la oración de acción de gracias (Filipenses 4:6), el testimonio público (Salmo 22:22), el silencio contemplativo (Salmo 46:10) y la obediencia práctica (1 Samuel 15:22). Primera de Crónicas 15:22 muestra que la alabanza musical se organizaba con cuidado en el culto de Israel. La alabanza adopta muchas formas.
¿Podemos alabar a Dios aun en la prueba?
Sí. Hebreos 13:15 nos invita a ofrecer «siempre» a Dios sacrificio de alabanza, lo cual incluye los tiempos difíciles. Isaías 12:2 proclama la confianza en Dios como salvación aun en medio de la angustia. La alabanza en la prueba es un acto de fe que reconoce la soberanía y la bondad de Dios sin importar las circunstancias.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la alabanza: el lenguaje del corazón agradecido.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica