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Lo que la Biblia dice sobre la crianza de los hijos

La crianza de los hijos es uno de los llamados más sagrados confiados a los seres humanos, y la Escritura le habla con ternura y con seriedad a la vez. La Biblia comienza recordándonos el don mismo: «He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre» (Salmos 127:3). Cada hijo es un precioso depósito de Dios, no una posesión que controlar, sino un alma para amar, formar y administrar para su gloria. Puesto que los hijos pertenecen primeramente al Señor, la tarea central de la crianza es guiarlos a conocerlo y amarlo. El fundamento de la crianza bíblica es la enseñanza diligente de la verdad de Dios en el ritmo de la vida cotidiana. A los padres se les manda repetir las palabras de Dios a sus hijos, hablando de ellas estando en casa y andando por el camino, al acostarse y al levantarse (Deuteronomio 6:7). La fe se transmite no solo mediante la instrucción formal, sino a través de un hogar saturado del amor y el conocimiento de Dios. La disciplina es parte de esta formación amorosa. Proverbios enseña que quien detiene el castigo no ama de veras a su hijo, mientras que el que lo ama es diligente en corregirlo (Proverbios 13:24), y promete que la corrección piadosa da descanso y deleite al alma (Proverbios 29:17). El sabio adiestramiento moldea el rumbo de una vida: «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él» (Proverbios 22:6). Sin embargo, la crianza bíblica nunca es dura ni dominante. El Nuevo Testamento equilibra la disciplina con la mansedumbre, instruyendo a los padres: «No provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor» (Efesios 6:4), y advirtiendo: «No exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten» (Colosenses 3:21). La crianza piadosa une la corrección firme y amorosa con el aliento paciente, reflejando el corazón mismo de nuestro Padre celestial. Sobre todo, los padres son llamados a señalar a sus hijos la gracia, sabiendo que ningún método salva un alma; solo el Señor puede hacerlo. Los padres fieles plantan y riegan, confiando en que Dios dé el crecimiento, y ellos mismos andan humildemente delante de él como el primer y más perdurable sermón que sus hijos jamás oirán.

Versículo principal

Y las repetirás á tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:

Versículos bíblicos sobre la crianza de los hijos

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Deuteronomio 6:7

Y las repetirás á tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:

Salmos 127:3

He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.

Proverbios 13:24

El que detiene el castigo, á su hijo aborrece: mas el que lo ama, madruga á castigarlo.

Proverbios 22:6

Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.

Proverbios 29:17

Corrige á tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite á tu alma.

Efesios 6:4

Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Colosenses 3:21

Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre criar a los hijos?
La Escritura llama a los padres a enseñar la verdad de Dios en la vida cotidiana, hablando de sus palabras al estar en casa, al andar por el camino, al acostarse y al levantarse (Deuteronomio 6:7), y a instruir al niño en su camino (Proverbios 22:6). Los hijos son herencia del Señor (Salmos 127:3) para ser formados para su gloria.
¿Apoya la Biblia disciplinar a los hijos?
Sí. Proverbios enseña que los padres amorosos disciplinan a sus hijos, mientras que detener el castigo es una falta de amor (Proverbios 13:24), y que la disciplina piadosa da descanso y deleite al alma (Proverbios 29:17). La disciplina bíblica es correctiva y amorosa, siempre dirigida al bien del hijo.
¿Cómo pueden los padres evitar dañar emocionalmente a sus hijos?
El Nuevo Testamento advierte a los padres que no provoquen a ira a sus hijos, sino que los críen en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4), y que no los exasperen para que no se desalienten (Colosenses 3:21). La corrección firme debe unirse a la paciencia, la mansedumbre y el aliento.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la crianza de los hijos.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica