Jeremías en la Biblia
Jeremías, llamado a menudo el profeta llorón, ministró a Judá en sus últimas y trágicas décadas antes del exilio babilónico. Su llamado vino con una de las más tiernas afirmaciones de la Escritura sobre el propósito soberano de Dios: "Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones" (Jeremías 1:5). Cuando Jeremías objetó que era demasiado joven, Dios respondió: "a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande" (Jeremías 1:7), y luego lo tocó: "y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo... he aquí he puesto mis palabras en tu boca" (Jeremías 1:9). La tarea de Jeremías fue desgarradora. Durante décadas advirtió del juicio venidero; fue rechazado, encarcelado e ignorado, y sin embargo no podía callar. Confesó: "había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude" (Jeremías 20:9). Dios usó también la imagen del alfarero para enseñar su derecho soberano sobre la nación: "como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano" (Jeremías 18:6), un llamado solemne a rendirse al Dios que forma a su pueblo. No obstante, el mensaje de Jeremías no fue solo juicio; llevaba algunas de las más brillantes promesas de esperanza de la Biblia. Aun en el exilio, Dios habló consuelo: "porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis" (Jeremías 29:11). Y anunció el nuevo pacto cumplido en Cristo: "vienen días... en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel" (Jeremías 31:31), un pacto del corazón, sellado por la sangre de Jesús. La vida de Jeremías enseña fidelidad ante el rechazo, el costo de proclamar la verdad de Dios y la esperanza inquebrantable de que los propósitos de Dios permanecerán aun cuando todo lo demás se derrumbe.
Versículo principal
“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes.”
Versículos bíblicos sobre Jeremías
7 pasajes bíblicos sobre este tema
Jeremías 1:5
“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes.”
Jeremías 1:9
“Y extendió Jehová su mano, y tocó sobre mi boca; y díjome Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.”
Jeremías 29:11
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
Jeremías 31:31
“He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Jacob y con la casa de Judá:”
Jeremías 20:9
“Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude.”
Jeremías 1:7
“Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque á todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré.”
Jeremías 18:6
“¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.”
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Jeremías en la Biblia?
¿De qué trata Jeremías 29:11?
¿Cuál es el nuevo pacto que prometió Jeremías?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de jeremías.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica