La intercesión en la Biblia
La intercesión es la santa obra de presentarse delante de Dios en oración a favor de otros. Es uno de los más altos privilegios del creyente y un ministerio al que las Escrituras llaman repetidamente al pueblo de Dios. El apóstol Pablo lo coloca en primer lugar entre las clases de oración que la iglesia debe ofrecer: "Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres" (1 Timoteo 2:1). Interceder es tomar las cargas de otros—su salvación, sus necesidades, sus pecados—y llevarlas a la presencia de Dios. El Antiguo Testamento revela cuán seriamente considera Dios este ministerio. En Ezequiel 22:30 el Señor lamenta: "Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra"—pero no lo halló. Donde faltan intercesores, el juicio avanza sin freno. El profeta Samuel, en cambio, consideró pecado el dejar de orar: "lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros" (1 Samuel 12:23). La intercesión es poderosa en su efecto. Santiago 5:16 promete que "la oración eficaz del justo puede mucho." Sin embargo, no oramos solo con nuestras propias fuerzas; "el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad... el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles" (Romanos 8:26). Pablo insta a la constancia en esta labor: "orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu... por todos los santos" (Efesios 6:18). El Nuevo Testamento presenta a Epafras como modelo, un hombre que "siempre ruega encarecidamente por vosotros en sus oraciones" (Colosenses 4:12). Tal intercesión no es pasiva, sino una lucha perseverante, una labor sacrificial de amor. Todo cristiano está llamado a ponerse en la brecha—por su familia, por la iglesia, por los perdidos y por las naciones—confiando en que el Dios que oye se deleita en responder las oraciones de su pueblo.
Versículo principal
“AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres;”
Versículos bíblicos sobre La intercesión
7 pasajes bíblicos sobre este tema
1 Timoteo 2:1
“AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres;”
Ezequiel 22:30
“Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado, y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.”
Santiago 5:16
“Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.”
Efesios 6:18
“Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,”
Romanos 8:26
“Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.”
Colosenses 4:12
“Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere.”
1 Samuel 12:23
“Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes yo os enseñaré por el camino bueno y derecho.”
Preguntas frecuentes
¿Qué es la intercesión en la Biblia?
¿Qué significa 'ponerse en la brecha'?
¿Nos ayuda el Espíritu Santo a interceder?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la intercesión.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica