Cristo, nuestro sumo sacerdote
Cristo es nuestro gran Sumo Sacerdote, aquel que se ofreció a sí mismo una vez para siempre y que ahora vive para interceder en nuestro favor. La Epístola a los Hebreos desarrolla esta verdad con incomparable belleza: «Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión» (Hebreos 4:14). A diferencia de los sacerdotes del antiguo pacto, que debían ofrecer sacrificios repetidos por sus propios pecados y por los del pueblo, Jesús se ofreció a sí mismo una sola vez (Hebreos 7:27). Su sacrificio fue perfecto y eterno, y su sacerdocio no pasa jamás. Él no es un mediador lejano e insensible: «No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades» (Hebreos 4:15), pues fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Esta compasión abre al creyente un acceso directo y confiado a la presencia de Dios. Por eso el autor sagrado nos exhorta: «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16). Además, «puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos» (Hebreos 7:25). Estos versículos revelan a Jesús como el mediador compasivo que nos comprende plenamente y nos conduce con seguridad hasta el corazón mismo del Padre.
Versículo principal
“Y Anás, príncipe de los sacerdotes, y Caifás, y Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje sacerdotal;”
Versículos bíblicos sobre Cristo, nuestro sumo sacerdote
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Hechos 4:6
“Y Anás, príncipe de los sacerdotes, y Caifás, y Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje sacerdotal;”
Juan 18:15
“Y seguía á Jesús Simón Pedro, y otro discípulo. Y aquel discípulo era conocido del pontífice, y entró con Jesús al atrio del pontífice;”
Números 35:28
“Pues en su ciudad de refugio deberá aquél habitar hasta que muera el gran sacerdote: y después que muriere el gran sacerdote, el homicida volverá á la tierra de su posesión.”
2 Reyes 23:15
“Igualmente el altar que estaba en Beth-el, y el alto que había hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel, aquel altar y el alto destruyó; y quemó el alto, y lo tornó en polvo, y puso fuego al bosque.”
Habacuc 3:19
“Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos de cuerdas.”
Jueces 18:19
“Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un hombre solo, que de una tribu y familia de Israel?”
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que Cristo es nuestro sumo sacerdote?
¿Por qué es importante que Jesús sea nuestro sumo sacerdote?
¿Cómo intercede Jesús por nosotros?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de cristo, nuestro sumo sacerdote.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica