La sanidad de los cojos en la Biblia
La sanidad de los cojos figura entre las grandes señales del poder salvador de Dios en la Escritura, pues manifiesta la autoridad de Jesús para restaurar cuerpos quebrantados y para perdonar pecados, y confirma esa misma autoridad obrando por medio de sus apóstoles después de Pentecostés. Donde la fuerza humana falla y una persona no puede caminar, la palabra de Cristo la levanta, retratando la vida nueva que él da a todos los que confían en él. Uno de los relatos más memorables está en Hechos 3:6-8, donde Pedro se encuentra con un hombre cojo de nacimiento que mendiga a la puerta del templo. Sin tener plata ni oro, Pedro declara: "En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda". Lo toma de la mano derecha, y al instante sus pies y tobillos se afirman. El hombre entra en el templo "andando, y saltando, y alabando a Dios", un vívido testimonio de que Cristo resucitado sigue sanando por medio de su pueblo. Durante su ministerio terrenal Jesús sanó a los cojos directamente y unió esa sanidad a su autoridad para perdonar. En Juan 5:8-9 dice al hombre en el estanque de Betesda: "Levántate, toma tu lecho, y anda", y al momento aquel que había estado enfermo treinta y ocho años queda sano. En Mateo 9:6 Jesús sana a un paralítico precisamente para que la multitud "sepa que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados", mandando: "Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa". Marcos 2:11 registra el mismo mandato: "Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa", y el hombre sale a la vista de todos. Estos milagros enseñan que Jesús es Señor sobre el cuerpo y el alma. Las piernas restauradas del cojo son señal de una restauración más profunda: perdón, reconciliación y fuerza para andar un camino nuevo en obediencia. Nos invitan a llevar nuestra impotencia a Cristo, a confiar en su palabra y a levantarnos para seguirle, glorificando a Dios con cada paso.
Versículo principal
“Y Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.”
Versículos bíblicos sobre La sanidad de los cojos
Hechos 3:6
“Y Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.”
Hechos 3:7
“Y tomándole por la mano derecha le levantó: y luego fueron afirmados sus pies y tobillos;”
Hechos 3:8
“Y saltando, se puso en pie, y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando á Dios.”
Juan 5:8
“Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.”
Juan 5:9
“Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.”
Mateo 9:6
“Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.”
Marcos 2:11
“A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre sanar a los cojos?
¿Cómo se relaciona la sanidad de los cojos con el perdón?
¿Qué podemos aprender del cojo sanado en Hechos 3?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la sanidad de los cojos.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización: