El gobierno en la Biblia
La Biblia enseña que el gobierno humano no es un accidente de la historia, sino una ordenanza de Dios, establecida para el orden de la sociedad y la contención del mal. Pablo escribe con claridad: "Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas" (Romanos 13:1). Resistir la autoridad legítima por sí mismo es, por tanto, asunto grave: "de modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste" (Romanos 13:2). El gobierno existe bajo la autoridad de Dios y le es responsable. Porque la autoridad civil viene de Dios, la Escritura llama a los creyentes a honrarla y obedecerla como forma de obediencia al Señor. Pedro exhorta: "Por causa del Señor someteos a toda institución humana" (1 Pedro 2:13), y da un resumen cuádruple del deber público del cristiano: "Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey" (1 Pedro 2:17). Pablo asimismo recuerda a Tito que enseñe a la iglesia "que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra" (Tito 3:1). La buena ciudadanía es parte del discipulado cristiano. Sin embargo, la Biblia nunca hace del estado algo último. Por encima de todo gobernante está el Dios soberano que gobierna a los gobernantes. "Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina" (Proverbios 21:1), y Daniel testifica que Dios "muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes" (Daniel 2:21). Ningún trono se levanta ni cae aparte de su providencia, y el poder terrenal es siempre prestado y temporal. Esta doble verdad da forma a una respuesta fiel y equilibrada. El cristiano se somete a la autoridad legítima, ora por sus gobernantes, paga sus impuestos y busca el bien de la ciudad, honrando al rey como manda la Escritura. A la vez recuerda que la obediencia a Dios es primero; cuando la ley humana ordena lo que Dios prohíbe, el creyente ha de obedecer a Dios antes que a los hombres. El gobierno es siervo de Dios para bien, digno de respeto y de oración, pero nunca de adoración, pues solo el Señor reina sobre todo.
Versículo principal
“TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas.”
Versículos bíblicos sobre El gobierno
7 pasajes bíblicos sobre este tema
Romanos 13:1
“TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas.”
Romanos 13:2
“Así que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí.”
1 Pedro 2:13
“Sed pues sujetos á toda ordenación humana por respeto á Dios: ya sea al rey, como á superior;”
1 Pedro 2:17
“Honrad á todos. Amad la fraternidad. Temed á Dios. Honrad al rey.”
Tito 3:1
“AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén prontos á toda buena obra.”
Proverbios 21:1
“COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: á todo lo que quiere lo inclina.”
Daniel 2:21
“Y él es el que muda los tiempos y las oportunidades: quita reyes, y pone reyes: da la sabiduría á los sabios, y la ciencia á los entendidos:”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre el gobierno?
¿Deben los cristianos obedecer al gobierno?
¿Es Dios soberano sobre los gobiernos?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de el gobierno.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica