Los enemigos en la Biblia
La enseñanza de la Biblia sobre los enemigos es uno de sus temas más contraculturales y exigentes. En lugar de aprobar la venganza, la Escritura llama al pueblo de Dios a amar, bendecir y hacer bien activamente a quienes se le oponen, dejando todo juicio final en manos del Señor. Esta ética no es debilidad, sino reflejo de la propia misericordia de Dios, que extiende su gracia incluso a los que no la merecen. Jesús expresa con claridad el corazón de esta enseñanza: "Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen" (Mateo 5:44). En Lucas 6:27 la repite y amplía: "Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen". Este amor no es un mero sentimiento, sino una acción concreta que busca el bien de las personas que nos desean mal. Distingue a los hijos de Dios de un mundo que ama solo a quienes lo aman a cambio. Este mandato no comenzó en el Nuevo Testamento; tiene raíces en la Ley y en los libros sapienciales. Éxodo 23:4 ordena al israelita devolver el buey o el asno extraviado de su enemigo en lugar de ignorarlo. Proverbios 25:21 aconseja: "Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua". Proverbios 24:17 advierte: "Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón". La bondad práctica hacia el adversario, y no la burla, distingue a la persona sabia y piadosa. Pablo reúne estos hilos en Romanos 12. Prohíbe la venganza personal: "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor" (Romanos 12:19). Luego, citando Proverbios, manda: "Si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza" (Romanos 12:20). El creyente vence el mal no con la represalia, sino con el bien. Al hacerlo, imitamos a Dios, confiamos en su justicia y dejamos espacio para que el poder redentor del amor logre lo que el odio jamás puede.
Versículo principal
“Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;”
Versículos bíblicos sobre Los enemigos
7 pasajes bíblicos sobre este tema
Mateo 5:44
“Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;”
Romanos 12:20
“Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza.”
Proverbios 25:21
“Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan; y si tuviere sed, dale de beber agua:”
Lucas 6:27
“Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos, haced bien á los que os aborrecen;”
Proverbios 24:17
“Cuando cayere tu enemigo, no te huelgues; y cuando tropezare, no se alegre tu corazón:”
Éxodo 23:4
“Si encontrares el buey de tu enemigo ó su asno extraviado, vuelve á llevárselo.”
Romanos 12:19
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre amar a los enemigos?
¿Permite la Biblia la venganza contra los enemigos?
¿Cómo debo tratar a un enemigo en la práctica?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de los enemigos.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica