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La angustia en la Biblia

La angustia en la Biblia describe el peso aplastante de la aflicción, la tribulación y la presión que sobreviene al pueblo de Dios en un mundo caído. Las Escrituras nunca pretenden que los creyentes estén exentos de la adversidad; más bien testifican, una y otra vez, que el Señor sale al encuentro de los suyos en lo más profundo de su dolor. "Claman los justos, y el SEÑOR oye, y los libra de todas sus angustias" (Salmo 34:17). La angustia no es señal de la ausencia de Dios, sino con frecuencia la ocasión de su cercanía. Los Salmos dan voz a esta experiencia con una honestidad inigualable. "En mi angustia invoqué al SEÑOR, y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo" (Salmo 18:6). "A Jehová llamé estando en angustia, y él me respondió" (Salmo 120:1). No son oraciones pulidas, sino clamores en carne viva, y la Escritura los aprueba. La respuesta correcta a la angustia no es reprimirla ni huir de Dios, sino correr hacia él: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones" (Salmo 46:1). Cuando Israel se vio acorralado y temeroso, "clamaron al SEÑOR en su angustia, y los libró de sus aflicciones" (Salmo 107:6). Los profetas y los apóstoles ahondan este consuelo. Nahúm 1:7 declara: "Bueno es el SEÑOR, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían." La bondad de Dios y su amparo van unidos; no solo es capaz de socorrer, sino que es tierno con el afligido. En el Nuevo Testamento, Pablo añade un propósito redentor: Dios es "Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación" (2 Corintios 1:4). El consuelo que recibimos en la angustia se convierte en un regalo que ofrecemos a otros. Así, el patrón bíblico de la angustia es claro: la aflicción es real, el clamor a Dios es bienvenido, la liberación y el consuelo son prometidos, y el mismo sufrimiento es entretejido en el propósito de Dios de formar personas compasivas que puedan fortalecerse unas a otras.

Versículo principal

Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias.

Versículos bíblicos sobre La angustia

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Salmos 34:17

Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias.

Salmos 46:1

Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Salmos 107:6

Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, librólos de sus aflicciones:

Salmos 18:6

En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.

Salmos 120:1

Cántico gradual. A JEHOVÁ llamé estando en angustia, y él me respondió.

Nahúm 1:7

Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.

2 Corintios 1:4

El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre la angustia?
La Biblia presenta la angustia como una parte real y recurrente de la vida que lleva al creyente hacia Dios. El Salmo 34:17 promete: "Claman los justos, y el SEÑOR oye, y los libra de todas sus angustias", y el Salmo 46:1 llama a Dios "nuestro pronto auxilio en las tribulaciones." La angustia nunca es la última palabra para quien confía en el Señor.
¿Cómo debo responder a la angustia según la Escritura?
La Escritura te invita a clamar con sinceridad a Dios en vez de cargarla solo. "En mi angustia invoqué al SEÑOR" (Salmo 18:6) y "A Jehová llamé estando en angustia, y él me respondió" (Salmo 120:1) son ejemplos. Nahúm 1:7 asegura que el Señor es "fortaleza en el día de la angustia" y conoce a los que en él confían.
¿Usa Dios los tiempos de angustia con algún propósito?
Sí. Según 2 Corintios 1:4, Dios nos consuela "en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación." El consuelo recibido en la angustia capacita al creyente para fortalecer a otros. La angustia, entonces, no se desperdicia; Dios la redime para formar personas compasivas.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la angustia.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica