La enfermedad en la Biblia
La Biblia habla con ternura y poder a quienes sufren enfermedad, presentando a Dios como sanador, sustentador y ayuda presente en la dolencia. Desde las primeras páginas de la historia de Israel, el Señor se reveló con un nombre sanador: "yo soy Jehová tu sanador" (Éxodo 15:26). La enfermedad en la Escritura nunca está fuera del alcance de Dios; quien hizo el cuerpo es quien lo cuida, y el salmista alaba al Señor, "el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias" (Salmo 103:3), uniendo en su misericordia la restauración espiritual y la física. El ministerio de Jesús hizo inconfundible la compasión de Dios hacia los enfermos. "Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mateo 4:23). Sus milagros eran señales de que el reino se había acercado, y de que Dios se ocupa de la persona entera, cuerpo y alma. La sanidad más profunda de todas brota de la cruz, pues "por su llaga fuimos nosotros curados" (Isaías 53:5): una herida llevada para que los quebrantados fuesen sanados en todo sentido. La Escritura también da consejo práctico y lleno de fe para los tiempos de enfermedad. Santiago instruye: "¿está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor" (Santiago 5:14). La comunidad de fe ha de rodear al que sufre con oración. Y Dios promete su presencia sustentadora aun en el lecho de enfermedad: "Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor" (Salmo 41:3), mientras Jeremías recoge su promesa: "haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas" (Jeremías 30:17). Para el creyente de hoy, la enfermedad es real y a menudo dolorosa, pero nunca se enfrenta a solas. Oramos por sanidad, confiamos en el tiempo y la sabiduría de Dios, nos apoyamos en la iglesia y descansamos en la esperanza de la resurrección, cuando la enfermedad y la muerte ya no existirán. Sane ahora o sustente hasta la gloria, el Señor sigue siendo el Dios que sana.
Versículo principal
“El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;”
Versículos bíblicos sobre La enfermedad
7 pasajes bíblicos sobre este tema
Salmos 103:3
“El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;”
Santiago 5:14
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.”
Mateo 4:23
“Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.”
Éxodo 15:26
“Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído á sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador.”
Isaías 53:5
“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Jeremías 30:17
“Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca.”
Salmos 41:3
“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre la enfermedad y la sanidad?
¿Qué debe hacer un creyente enfermo según la Biblia?
¿Cómo se relaciona Jesús con la enfermedad?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la enfermedad.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica