La desesperación y la esperanza que se halla en Dios
La Escritura no esconde la desesperación; le da voz y la lleva delante de Dios. "¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios" (Salmo 42:11). En la oscuridad, el salmista habla a su propio corazón y escoge la esperanza aun antes de sentirla. Estos versículos acompañan a quien se siente sin salida, recordando que Dios es refugio en la noche del alma y que la desesperación no tiene la última palabra. La Biblia presenta la esperanza no primero como un sentimiento, sino como una decisión vuelta hacia Dios. Aun Pablo, que confiesa haber sido "abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida" (2 Corintios 1:8), añade enseguida que esta prueba los llevó a "no confiar en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos" (2 Corintios 1:9). La desesperación se vuelve así el lugar donde la confianza se desplaza de uno mismo hacia Dios. El Señor se revela cercano a los que se doblan bajo el peso: "Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón" (Salmo 34:18). Llevar el dolor a Dios con honestidad, recordar su fidelidad pasada, escoger esperar en él aun sin sentirlo: he aquí el camino que la Escritura propone. Apoyarse en la comunidad de fe y, si es necesario, buscar ayuda, también es parte del cuidado de Dios. La desesperación es real, pero no es el fin de la historia para quien se refugia en Dios.
Versículo principal
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.”
Versículos bíblicos sobre La desesperación y la esperanza que se halla en Dios
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Salmos 42:5
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.”
Salmos 42:11
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.”
Salmos 43:5
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.”
1 Samuel 27:1
“Y DIJO David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los Filisteos, para que Saúl se deje de mí, y no me ande buscando más por todos los términos de Israel, y así me escaparé de sus manos.”
1 Samuel 28:15
“Y Samuel dijo á Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy congojado; pues los Filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por mano de profetas, ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de hacer.”
2 Crónicas 25:8
“Pero si tú vas, si lo haces, y te esfuerzas para pelear, Dios te hará caer delante de los enemigos; porque en Dios está la fortaleza, ó para ayudar, ó para derribar.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre la desesperación?
¿Cómo encontrar esperanza en la desesperación?
¿Puede un creyente desesperar sin perder la fe?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la desesperación y la esperanza que se halla en dios.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica