La sordera en la Biblia
La sordera aparece en las Escrituras tanto como una realidad física como una imagen viva del poder de Dios para sanar y restaurar. Desde el principio, la Biblia afirma que ninguna condición humana queda fuera de la autoridad del Creador. Cuando Moisés objetó que no era elocuente, el Señor respondió: "¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?" (Éxodo 4:11). La sordera nunca se presenta como un accidente divino; está dentro del cuidado soberano del Dios que forma a cada persona y permanece íntimamente involucrado en cada vida. Los Evangelios muestran a Jesús atendiendo con ternura a los sordos. En la región de Decápolis, "le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima" (Marcos 7:32). Jesús lo apartó, tocó sus oídos, miró al cielo y dijo: "Efata, es decir: Sé abierto", y se abrieron sus oídos. La multitud, asombrada, declaró: "Bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír y a los mudos hablar" (Marcos 7:37). Asimismo, al enfrentar a un espíritu destructor en un muchacho, Jesús ordenó: "Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él y no entres más en él" (Marcos 9:25). Estas sanidades autenticaron su identidad y revelaron su compasión. Los profetas usaron la sordera como señal del reino venidero. Isaías anunció un día en que "los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán" (Isaías 35:5), y de nuevo: "En aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro" (Isaías 29:18). Estas promesas apuntan más allá del oído físico, a una restauración más profunda que Dios trae por medio del Mesías. La sordera también llega a ser una humilde imagen de confianza. El salmista confesó: "Mas yo, como si fuera sordo, no oía; y era como mudo que no abre la boca" (Salmo 38:13), escogiendo la dependencia silenciosa de Dios en medio de la acusación. Para los creyentes de hoy, estos pasajes afirman la dignidad de los sordos, la certeza del cuidado de Dios y la esperanza de plena sanidad en el reino venidero.
Versículo principal
“Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.”
Versículos bíblicos sobre La sordera
7 pasajes bíblicos sobre este tema
Marcos 7:32
“Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.”
Isaías 35:5
“Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.”
Marcos 7:37
“Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.”
Éxodo 4:11
“Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la boca al hombre? ¿ó quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿no soy yo Jehová?”
Isaías 29:18
“Y en aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.”
Salmos 38:13
“Mas yo, como si fuera sordo, no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca.”
Marcos 9:25
“Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre la sordera?
¿Sanó Jesús a personas sordas?
¿Es la sordera un castigo de Dios?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la sordera.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica