The Lord Will

El Día de la Expiación en la Biblia

El Día de la Expiación, conocido en hebreo como Yom Kipur, era el día más santo del calendario de Israel, una ocasión solemne de purificación nacional del pecado. El Señor lo estableció por medio de Moisés en Levítico, mandando: "A los diez días de este mes séptimo será el día de la expiación... afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida al Señor" (LEV.23.27). Era un día de humilde arrepentimiento, ayuno y santa convocación, apartado para que el pueblo pudiera ser limpiado delante de su Dios santo. En el centro del día estaba el ministerio singular del sumo sacerdote en el Lugar Santísimo. Dios advirtió a Aarón que no podía entrar en el santuario interior detrás del velo en cualquier tiempo que quisiera, para que no muriera, porque el Señor aparecería en la nube sobre el propiciatorio (LEV.16.2). Solo en este día, y solo con sangre de sacrificio, podía acercarse el sumo sacerdote. El rito incluía dos machos cabríos: uno era sacrificado, mientras que sobre el otro Aarón ponía ambas manos y confesaba "todas las iniquidades de los hijos de Israel", transfiriendo su culpa al animal (LEV.16.21). Este chivo expiatorio era luego enviado al desierto, llevando sus pecados lejos del campamento (LEV.16.10). La promesa unida al día era amplia: "Porque en este día se hará expiación por vosotros para limpiaros; y seréis limpios de todos vuestros pecados delante del Señor" (LEV.16.30). Había de ser un estatuto perpetuo, observado una vez al año (LEV.16.34). El libro de Hebreos revela el sentido más profundo de esta antigua ceremonia. El escritor observa que solo el sumo sacerdote entraba en el aposento interior, "y no sin sangre, una vez al año" (HEB.9.7), subrayando cuán limitado y repetitivo era el acceso del antiguo pacto. Todo ello apuntaba hacia Jesucristo, el Sumo Sacerdote perfecto, que entró en el santuario celestial una vez para siempre por su propia sangre. Así, el Día de la Expiación se yergue como una profunda sombra de la cruz, donde el pecado es a la vez juzgado y quitado para siempre.

Versículo principal

Porque en este día se os reconciliará para limpiaros; y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.

Versículos bíblicos sobre El Día de la Expiación

7 pasajes bíblicos sobre este tema

Levítico 16:30

Porque en este día se os reconciliará para limpiaros; y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.

Levítico 16:34

Y esto tendréis por estatuto perpetuo, para expiar á los hijos de Israel de todos sus pecados una vez en el año. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.

Levítico 16:21

Y pondrá Aarón ambas manos suyas sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, y todas sus rebeliones, y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.

Levítico 23:27

Empero á los diez de este mes séptimo será el día de las expiaciones: tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida á Jehová.

Levítico 16:2

Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario del velo adentro, delante de la cubierta que está sobre el arca, para que no muera: porque yo apareceré en la nube sobre la cubierta.

Hebreos 9:7

Mas en el segundo, sólo el pontífice una vez en el año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo, y por los pecados de ignorancia del pueblo:

Levítico 16:10

Mas el macho cabrío, sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová, para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo á Azazel al desierto.

Preguntas frecuentes

¿Qué era el Día de la Expiación en la Biblia?
Era el día más santo de Israel, observado a los diez días del mes séptimo (LEV.23.27). El pueblo afligía sus almas mientras el sumo sacerdote hacía expiación para que fuesen "limpios de todos vuestros pecados delante del Señor" (LEV.16.30).
¿Qué era el chivo expiatorio en el Día de la Expiación?
Aarón ponía sus manos sobre un macho cabrío vivo, confesando sobre él todas las iniquidades de Israel (LEV.16.21), y era enviado al desierto llevándose sus pecados (LEV.16.10). El otro macho cabrío era sacrificado, representando el juicio y la remoción del pecado.
¿Cómo apunta el Día de la Expiación a Jesús?
Hebreos señala que el sumo sacerdote entraba al Lugar Santísimo solo una vez al año con sangre (HEB.9.7), y no podía entrar libremente (LEV.16.2). Cristo cumplió esto como Sumo Sacerdote perfecto, entrando al cielo una vez para siempre por su propia sangre.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de el día de la expiación.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Guía bíblica