La circuncisión en la Biblia
La circuncisión ocupa un lugar único en la Escritura como señal del pacto de Dios con Abraham y como profunda imagen de la pertenencia a Dios. Cuando el Señor estableció su pacto, mandó: "Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros" (Génesis 17:10). El acto físico marcaba a Israel como pueblo escogido de Dios y apuntaba a una realidad espiritual más profunda. El mismo Abraham "recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo" (Romanos 4:11), mostrando que el rito externo siempre daba testimonio de una fe interior que lo justificaba delante de Dios. Los profetas y los apóstoles enseñaron de manera constante que el verdadero significado de la circuncisión es del corazón. Pablo escribe: "es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra" (Romanos 2:29). Lo que Dios busca no es meramente una marca en la carne, sino un corazón limpio y consagrado a Él. Bajo el nuevo pacto, esto halla su cumplimiento en Cristo, en quien los creyentes fueron "circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo" (Colosenses 2:11). Por esta razón el Nuevo Testamento declara que la circuncisión física ya no es requerida para los que están en Cristo. "Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor" (Gálatas 5:6). Pablo incluso redefine al pueblo de Dios en torno a la realidad espiritual y no a la señal externa: "nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne" (Filipenses 3:3). La enseñanza bíblica, pues, avanza de una señal externa del pacto a su cumplimiento profundo en el corazón en Cristo, donde la fe, y no el rito, distingue al pueblo de Dios.
Versículo principal
“Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.”
Versículos bíblicos sobre La circuncisión
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Génesis 17:10
“Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.”
Romanos 2:29
“Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.”
Gálatas 5:6
“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.”
Colosenses 2:11
“En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;”
Romanos 4:11
“Y recibió la circuncisión por señal, por sello de la justicia de la fe que tuvo en la incircuncisión: para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, para que también á ellos les sea contado por justicia;”
Filipenses 3:3
“Porque nosotros somos la circuncisión, los que servimos en espíritu á Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.”
Preguntas frecuentes
¿Por qué era importante la circuncisión en la Biblia?
¿Necesitan circuncidarse los cristianos?
¿Qué es la circuncisión del corazón?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la circuncisión.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica