Los negocios en la Biblia
La Biblia tiene mucho que decir sobre los negocios, el trabajo y el comercio, y su enseñanza no es ni contraria a la riqueza ni ingenuamente optimista. La Escritura trata los negocios como una esfera legítima de la actividad humana que puede honrar a Dios cuando se distingue por la integridad, la diligencia, la planificación sabia, la humilde dependencia del Señor y la gratitud hacia él como verdadera fuente de toda ganancia. El fundamento de un negocio piadoso es encomendar la obra al Señor. "Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados" (Proverbios 16:3). En lugar de confiar en la propia astucia, el creyente entrega sus planes y su labor a Dios, quien afirma lo que se hace en dependencia de él. Esto moldea el motivo mismo del trabajo: "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres" (Colosenses 3:23). El negocio cristiano es, en último término, servicio rendido a Cristo, que eleva aun la labor más común a la categoría de adoración. La Escritura es enfática en cuanto a la honradez en el comercio. "El peso falso es abominación a Jehová; mas la pesa cabal le agrada" (Proverbios 11:1). El trato justo, las medidas exactas y los precios honestos no son una ética opcional, sino cuestiones que agradan o entristecen a Dios mismo. El negocio sabio requiere también planificación cuidadosa y contar el costo. Jesús preguntó: "¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos?" (Lucas 14:28), elogiando la previsión, el presupuesto y la preparación realista antes de emprender cualquier proyecto. Por último, la Biblia guarda al hombre de negocios de la soberbia y la presunción. Moisés recordó a Israel que "él te da el poder para hacer las riquezas" (Deuteronomio 8:18), de modo que la prosperidad es un don de Dios y no un logro propio. Santiago reprende a quienes se jactan: "Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos", olvidando que no pueden disponer del mañana (Santiago 4:13). En conjunto, la Escritura llama a los creyentes a hacer negocios con diligencia y excelencia, a tratar con honradez, a planificar con sabiduría, a depender de Dios para todo aumento y a sostener sus planes con humildad bajo su voluntad soberana.
Versículo principal
“Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.”
Versículos bíblicos sobre Los negocios
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Proverbios 16:3
“Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.”
Colosenses 3:23
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;”
Lucas 14:28
“Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?”
Proverbios 11:1
“EL peso falso abominación es á Jehová: mas la pesa cabal le agrada.”
Deuteronomio 8:18
“Antes acuérdate de Jehová tu Dios: porque él te da el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este día.”
Santiago 4:13
“Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos:”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre los negocios?
¿Enseña la Biblia la honradez en el comercio?
¿Deben los cristianos planificar en los negocios?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de los negocios.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica