Las modificaciones corporales y el cuerpo cristiano
La Biblia enseña que el cuerpo humano es obra de Dios y se ha convertido, para el creyente, en templo del Espíritu Santo. Esta verdad ilumina todas las preguntas que uno puede hacerse acerca de las modificaciones corporales: tatuajes, perforaciones, marcas y otras prácticas. La Escritura no traza una lista exhaustiva de prohibiciones modernas, pero establece principios sólidos a partir de los cuales el cristiano puede discernir con sabiduría. El apóstol Pablo escribe en 1 Corintios 6:19-20: «¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo». El cuerpo del creyente no es, por tanto, un bien sin valor del que pueda disponer a su antojo; pertenece al Señor que lo rescató, y está llamado a tratarlo con respeto y santidad. En el Antiguo Testamento, el Levítico mandaba a Israel no hacerse rasguños ni marcas en el cuerpo (Levítico 19:28), a menudo en relación con prácticas paganas de duelo o de idolatría. Si bien este mandamiento pertenece a una alianza particular, recuerda no obstante que la manera en que tratamos nuestro cuerpo nunca es espiritualmente neutral. El principio rector sigue siendo el de 1 Corintios 10:31: «Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios». Romanos 12:2 invita al creyente a no conformarse a este siglo, sino a transformarse por la renovación del entendimiento, a fin de discernir la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. Así, en lugar de buscar una regla rígida, el cristiano es llamado a la oración, a la sabiduría y al discernimiento, preguntándose si tal elección honra a Dios, edifica al prójimo y refleja un corazón consagrado.
Versículo principal
“Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?”
Versículos bíblicos sobre Las modificaciones corporales y el cuerpo cristiano
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Mateo 6:25
“Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?”
1 Corintios 15:44
“Se siembra cuerpo animal, resucitará espiritual cuerpo. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.”
1 Corintios 6:19
“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”
1 Corintios 6:20
“Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”
1 Corintios 12:12
“Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo.”
1 Pedro 2:24
“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre el cuerpo como templo del Espíritu Santo?
¿Cómo decide un cristiano sobre las modificaciones corporales?
¿Prohíbe la Biblia los tatuajes?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de las modificaciones corporales y el cuerpo cristiano.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica