Bendecir a los niños en la Biblia
La Escritura presenta a los hijos como herencia y regalo de Dios, y llama de manera constante a los padres, a las familias y a la comunidad de fe a bendecirlos. La imagen más clara proviene del mismo Jesús: cuando le traían a los pequeños, los tomó en sus brazos, puso las manos sobre ellos y los bendijo (Marcos 10:16). Poco antes había reprendido a los discípulos que intentaban apartarlos, declarando: "Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos" (Mateo 19:14). En estas escenas la bendición no es un gesto sentimental, sino un acto deliberado de acogida, oración y favor concedido. La práctica de bendecir a los hijos tiene raíces profundas en el Antiguo Testamento. El Salmo 127:3 proclama que "herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre", presentando a cada niño como un encargo dado por Dios y no como una posesión ganada por los padres. El patriarca Jacob, cerca del final de su vida, bendijo a los hijos de José e invocó "el Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día" (Génesis 48:15), transmitiendo la promesa del pacto de una generación a la siguiente. La bendición aarónica de Números 6:24, "Jehová te bendiga y te guarde", se ha pronunciado sobre el pueblo de Dios, incluidos sus hijos, durante milenios. La bendición conlleva también el deber de la formación. Deuteronomio 6:7 manda a los padres enseñar diligentemente las palabras de Dios a sus hijos, hablando de ellas "estando en tu casa, y andando por el camino". Bendecir a un niño, entonces, es unir la oración afectuosa con la instrucción fiel, confiándolo al Señor mientras se moldea su corazón hacia él. Para los creyentes de hoy, estos versículos invitan a una bendición intencional y continua: imponer las manos en oración, declarar la Escritura y vivir una vida que dirija los corazones jóvenes hacia Cristo.
Versículo principal
“Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.”
Versículos bíblicos sobre Bendecir a los niños
6 pasajes bíblicos sobre este tema
Marcos 10:16
“Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.”
Mateo 19:14
“Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos.”
Salmos 127:3
“He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.”
Génesis 48:15
“Y bendijo á José, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham é Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,”
Números 6:24
“Jehová te bendiga, y te guarde:”
Deuteronomio 6:7
“Y las repetirás á tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:”
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre bendecir a los niños?
¿Por qué bendijo Jesús a los niños?
¿Cómo pueden los padres bendecir hoy a sus hijos?
Aplica estos versículos a tu vida
La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de bendecir a los niños.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Guía bíblica