Oración por Children
Los niños en la Biblia son presentados como un precioso regalo de Dios, un encargo sagrado que debe ser criado en la fe, y ejemplos vivos de la humilde dependencia que caracteriza a los verdaderos ciudadanos del reino de Dios. Lejos de ser tratados como algo marginal, los pequeños recorren toda la Escritura como bendiciones que se reciben con gratitud, discípulos a quienes instruir y almas a quienes acoger en el nombre del Señor. La Biblia presenta primero a los hijos como una bendición divina y no como una mera consecuencia social. El salmista declara: 'He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre' (Salmo 127:3), nombrando a los hijos e hijas como un don confiado por Dios mismo. Con ese regalo viene la responsabilidad, pues los padres son llamados no solo a proveer, sino a discipular. Salomón aconseja: 'Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él' (Proverbios 22:6), y Moisés ordena que las palabras de Dios se enseñen con diligencia en el hogar: 'Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa' (Deuteronomio 6:7). La fe debe transmitirse de una generación a otra dentro del ritmo de la vida diaria. Jesús reserva algunas de sus palabras más tiernas para los niños. Cuando sus discípulos intentaron apartar a los pequeños, él se indignó y dijo: 'Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios' (Marcos 10:14). Fue aún más lejos, haciendo de un niño la imagen misma de la fe salvadora: 'De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos' (Mateo 18:3). Su confianza, humildad y apertura modelan la actitud que todo creyente debe tener ante Dios. La Escritura también se dirige directamente a los niños, dignificándolos como miembros de la comunidad del pacto con su propio llamado: 'Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo' (Efesios 6:1). En conjunto, estos pasajes retratan a los niños como dones que atesorar, aprendices que discipular y maestros que, en su fe sencilla, nos enseñan lo que significa recibir el reino de Dios.
Oración bíblica por Children
Una Oración por Mis Hijos
Padre, pongo a mis hijos en Tus manos, porque son un regalo que viene de Ti. Ayúdame a instruirlos en el camino que deben seguir, para que aun cuando sean ancianos no se aparten de él. Protégelos hoy — su cuerpo, su mente y su corazón. Guárdalos del mal que puedo ver y de los peligros que no alcanzo a ver. Rodéalos de Tu favor como con un escudo. Dame sabiduría para criarlos bien: paciencia cuando esté cansado, dulzura cuando esté frustrado, y gracia para vivir delante de ellos la fe que quiero que conozcan. Que vean a Jesús en mí. Sobre todo, atrae sus corazones hacia Ti. Que lleguen a conocerte por sí mismos, que amen lo que es bueno y que caminen contigo todos los días de su vida. En el nombre de Jesús, Amén.
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
Versículos bíblicos sobre Children
He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios.
HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.
Y las repetirás á tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:
Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
- Autor:
- Equipo Editorial de The Lord Will
- Revisado por:
- Ugo Candido
- Última actualización:
- Categoría:
- Oraciones bíblicas