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Antiguo Testamento · Poesía

Salmos 35:22

Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización:
Categoría:
Antiguo Testamento

Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes.

Salmos 35:22 — RVR

Mensaje principal

Frente a la jactancia de los enemigos de que sus ojos han visto su ruina, el salmista apela a Aquel que de veras lo ha visto todo: «Tú lo has visto, oh Jehová», por eso no calles ni te alejes.

Significado en contexto

Salmo 35:19–28 · Oración contra los enemigos que se regocijan y por la vindicación del justo — Gira de acusar a los enemigos a suplicar a Dios, usando el verdadero ver de Dios para revocar su jactancia regodeada y rogando contra su silencio y su distancia.

La oración se vuelve a Dios, y lo hace retomando la propia palabra de los enemigos. Ellos dijeron «nuestros ojos lo han visto» (versículo 21); el salmista responde: «Tú lo has visto, oh Jehová». Su mirada parcial y regodeada queda anulada por el conocimiento completo que Dios tiene de todo el asunto.

Sobre la fuerza de ese ver vienen dos súplicas: «no calles» y «de mí no te alejes». Ambas son el lenguaje del lamento, en el que el silencio y la distancia aparentes de Dios se sienten como lo más hondo del problema. El salmista no informa a Dios de hechos nuevos; pide al Dios que ya ve que ahora hable y se acerque.

El versículo marca el paso de describir a los enemigos a suplicar a Dios. De aquí al final, el salmo se dirige casi por entero hacia arriba: el caso ha quedado expuesto, y ahora se encomienda al Juez.

La súplica «no calles» se intensifica en el «Muévete y despierta» del versículo 23: imágenes sucesivas que piden a Dios actuar sobre lo que ha visto.

Enseñanzas adicionales

La confianza del salmista reposa en el ver completo que Dios tiene de la situación

La confianza del salmista reposa en el ver completo que Dios tiene de la situación: nada de la injusticia se le ha escapado, aun cuando parezca no hacer nada al respecto.

Referencias cruzadas: La declaración «Tú lo has visto, oh Jehová», que responde al «nuestros ojos lo han visto» de los enemigos.

El problema sentido es el silencio y la distancia de Dios

El problema sentido es el silencio y la distancia de Dios, y el salmo lo trata como algo que la oración sincera puede protestar, pidiendo a Dios que «no calles» y «de mí no te alejes».

Referencias cruzadas: Las súplicas pareadas «no calles: Señor, de mí no te alejes».

Aplicaciones en la vida diaria

  1. 1

    Estás siendo agraviado y sientes como si Dios mirara en silencio mientras tus adversarios actúan como si ya hubieran vencido.

    Ora como este versículo: dile a Dios con llaneza que sabes que él lo ha visto, y pídele que rompa su silencio y se acerque, volviendo el dolor de su aparente distancia en interpelación en vez de desesperación.

    «No calles» es una petición para que Dios actúe en su tiempo, no una exigencia de que se mueva a tu horario; el versículo modela la protesta sincera, no un ultimátum.

Cómo aplicar Salmos 35:22

Ora a través de Salmos 35:22 con calma, deteniéndote en cada frase. Anota lo que Dios resalte respecto de las Escrituras. Comprométete a una aplicación concreta durante los próximos siete días, y vuelve a tus notas al final de la semana para ver cómo ha cambiado tu perspectiva a la luz de este pasaje.

Fuentes y método

  • Texto bíblico

    Todas las citas bíblicas en español proceden de la versión Reina-Valera (RVR), de dominio público.

  • Interpretación

    Leer el versículo 22 como el giro de la acusación a la petición, respondiendo la mirada de los enemigos con la de Dios, sigue la tradición mayoritaria de dominio público, p. ej. el Comentario de Matthew Henry sobre toda la Biblia (1710) sobre el Salmo 35; no se afirma ninguna ocasión concreta de composición, pues el texto no la nombra.