The Lord Will

Salmos 29:2

Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: humillaos á Jehová en el glorioso santuario.

Salmos 29:2 — RVR

Mensaje principal

Salmo 29:2: Se llama a dar al SEÑOR la gloria debida a su nombre y a adorarlo en la hermosura o esplendor de la santidad; la adoración está centrada en Dios, no en el estatus.

Significado en contexto

Salmo 29:1–2 · Atribuid gloria al SEÑOR — Los versículos 1–2 convocan a seres celestiales o poderosos a dar al SEÑOR la gloria debida a su nombre y a adorarlo en santidad.

Se llama a dar al SEÑOR la gloria debida a su nombre y a adorarlo en la hermosura o esplendor de la santidad; la adoración está centrada en Dios, no en el estatus.

Enseñanzas adicionales

Atribuid gloria al SEÑOR

Se llama a dar al SEÑOR la gloria debida a su nombre y a adorarlo en la hermosura o esplendor de la santidad; la adoración está centrada en Dios, no en el estatus.

Referencias cruzadas: Salmo 29:2 — Salmo 29:1–2.

Aplicaciones en la vida diaria

  1. 1

    Salmo 29:2

    Se llama a dar al SEÑOR la gloria debida a su nombre y a adorarlo en la hermosura o esplendor de la santidad; la adoración está centrada en Dios, no en el estatus.

    Adorar en santidad no autoriza elitismo estético, coerción litúrgica ni juzgar la fe por el estilo exterior.

Errores comunes de interpretación

Adorar en santidad no autoriza elitismo estético, coerción litúrgica ni juzgar la fe por el estilo exterior.

Se llama a dar al SEÑOR la gloria debida a su nombre y a adorarlo en la hermosura o esplendor de la santidad; la adoración está centrada en Dios, no en el estatus.

Cómo aplicar Salmos 29:2

Usa Salmos 29:2 como una declaración diaria. Proclámalo sobre tus circunstancias, insertando tu nombre donde corresponda. Deja que su promesa de Salmos ancle tu perspectiva mientras tomas decisiones relacionadas de las Escrituras, y compártelo con alguien que pueda necesitarlo hoy.

Fuentes y método

  • Texto bíblico

    Comentario anclado en el texto de dominio público del Salmo 29 usado por el sitio.

Revisado por:
Ugo Candido
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