Isaías 50:2
Porque vine, y nadie pareció; llamé, y nadie respondió. ¿Ha llegado á acortarse mi mano, para no redimir? ¿no hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar la mar; torno los ríos en desierto, hasta pudrirse sus peces, y morirse de sed por falta de agua.
Acerca de Isaías 50:2
Isaías 50:2 es un versículo de Isaías, parte de la literatura profética del Antiguo Testamento. Este pasaje ha sido atesorado por los creyentes por su profundidad espiritual y su relevancia perdurable para la vida diaria.
Cómo aplicar Isaías 50:2
Medita en Isaías 50:2 leyéndolo en voz alta cada mañana de esta semana. Pregúntate cómo su mensaje de las Escrituras se aplica a un desafío que estás enfrentando ahora. Escribe un paso concreto que darás hoy en respuesta a su verdad, y vuelve a ese compromiso al final de la semana.
- Autor:
- Equipo editorial de The Lord Will
- Última actualización: